Thursday, April 7, 2011

TAKE ME OUT TO THE BALL GAME


Son  mis primeros recuerdos, son mis primeros juegos de beisbol de las Grandes Ligas, estoy viendo las transmisiones de televisión, transmisiones en blanco  y negro de la NBC, era  “el juego de la semana”, donde tenía el privilegio de ver semanalmente un juego del beisbol de calidad,  tanto de la temporada regular como el Juego de las Estrellas de ambas ligas como la Serie Mundial.  Eran los últimos tres años de la década donde solo jugaban diez equipos en cada liga y el ganador de cada liga, Nacional & Americana, simplemente se enfrentaban entre sí al que ganara  4 partidos  de 7 pactados.
En mi casa nos agrupábamos para disfrutar de los juegos.  Eran momentos que esperábamos cada semana en esa noche y, ver las imágenes que completaban nuestra imaginación de lo que oíamos por las transmisiones radiales, las cuales eran fascinantes recreaciones de las transcripciones de largas tiras que vomitaba un teletipo o telex.   Es la época donde quedé impactado por el estilo de correr las bases de Mateo (Matty) Alou, como la espectacular jugada en el center field en el juego de Estrellas en el viejo y existente RF Kennedy de Washington (1969).    Es la época de los Cardenales de St Louis, de Marichal, los hermanos Alou, Rico Carty, Gibson, Yastrzemski,  Seaver, McLain, Carew, Peruchin y otros.   Es la época de 1966/68, donde esperábamos ese juego que se pasaba un sábado y lo veíamos unos días siguientes.



            Es asi como comenzó mi afición por el beisbol y por todo esto, es el regalo que nos realizó nuestro padre, su colección de tarjetas que estaban por cualquier lado de la casa.  Con estas  formamos una liga ficticia, con equipos y su roster para cada uno de los hermanos, cinco en total; donde a base de las combinaciones del tiro de dados hacíamos múltiples posibilidades para recrear un juego con nuestras estrellas.   Nunca olvidaré que llegábamos a tener estadísticas generales de los equipos como las individuales en bateo y pitcheo. 
            Aunque con nuestros amigos nos aglutinábamos a base de guantes y bates, tanto en la calle como algún solar llamado “ la javilla” , “la pared” como  “el Darío”, un terreno aledaño a un hospital de igual nombre, lo más importante para nosotros eran las transmisiones  de los juegos que veíamos en nuestra casa, donde se llegaba y se permanecía en orden militar, como nuestro padre.

Sin embargo en todas esas transmisiones nunca tuve la oportunidad de ver que sucedía entre innings  o entradas.  Eran juegos grabados y no teníamos la oportunidad de vivir el momento de pausa en la 7ma entrada, porque se usaban  como espacio comercial.
Con el tiempo me di cuenta de un momento único que marca el juego para todos los presentes.  Esa experiencia solo la entiendo cuando comienzo a asistir a un estadio de beisbol de las Grandes Ligas.  Es un disfrute real al ver con la pasión con que el público se conecta en coro con unas letras simples y pegajosas.    Es el momento esperado por los fans. Es para la segunda parte de la 7ma entrada, cuando todos se levantan de sus asientos para recargar las fuerzas y cantar parte de las ya conocidas letras :  “Take me out to the ball game”, algo asi como “llevame al juego de beisbol” .  Es todo un himno al beisbol.  No le había dado mucha atención hasta estos días de la Grapefruit 2011, cuando  disfruto en otra magnitud los partidos y llego a grabar en varios parques tanto su himno nacional como el “himno del beisbol”  y, volver a recordar esa experiencia. 
            Comparar la interpretación en esos 15 parques de Florida es escuchar simplemente la entonación de un piano eléctrico en el complejo de Disney, las fuertes voces del público que acompaña al vendedor de peanuts y cervezas en  Dunedin, el contagiante público en Clearwater como en Lakeland. Es ver la alegría en Bradenton, lugar de historia para los ‘spring training’.   En Tampa, el hogar de los Yankees no se siente como en el viejo Yankee Stadium.  En fin, es un momento de alegría que solamente en Sarasota/Florida, fue modificado al entonar una lirica de corte patriótica “God Bless America”, una práctica que cogió notoriedad después de los atentados del 11 septiembre del 2001.  

Con respecto a la interpretación de God Bless America, tengo entendido que solo los domingos de cada juego en los parques de las Grandes Ligas se entonan sus letras en la pausa de la séptima entrada, además de fechas importantes del calendario de MLB. Aunque si Yankees, Dodgers como los Seattle Mariners lo mantienen en todos los juegos como locales de sus calendarios, sin evitar al movimiento de los fanáticos o la misma solemnidad de su himno nacional : “Star Spangled Banner” .

"STAR SPANGLED BANNER"
O! say can you see by the dawn’s early light,
What so proudly we hailed at the twilight’s last gleaming,
Whose broad stripes and bright stars through the perilous fight,
O’er the ramparts we watched, were so gallantly streaming?
And the rockets’ red glare, the bombs bursting in air,
Gave proof through the night that our flag was still there;
O! say does that star-spangled banner yet wave,
O’er the land of the free and the home of the brave?

On the shore dimly seen through the mists of the deep,
Where the foe’s haughty host in dread silence reposes,
What is that which the breeze, o’er the towering steep,
As it fitfully blows, half conceals, half discloses?
Now it catches the gleam of the morning’s first beam,
In full glory reflected now shines in the stream:
’Tis the star-spangled banner, O! long may it wave
O’er the land of the free and the home of the brave.

And where is that band who so vauntingly swore
That the havoc of war and the battle’s confusion,
A home and a country, should leave us no more?
Their blood has washed out their foul footsteps’ pollution.
No refuge could save the hireling and slave
From the terror of flight, or the gloom of the grave:
And the star-spangled banner in triumph doth wave,
O’er the land of the free and the home of the brave.

O! thus be it ever, when freemen shall stand
Between their loved home and the war’s desolation.
Blest with vict’ry and peace, may the Heav’n rescued land
Praise the Power that hath made and preserved us a nation!
Then conquer we must, when our cause it is just,
And this be our motto: “In God is our trust;”
And the star-spangled banner in triumph shall wave
O’er the land of the free and the home of the brave!


 Take me out the ball game
Take me out to the ball game,
Take me out with the crowd;
Buy me some
peanuts and Cracker Jack,
I don't care if I never get back.
Let me root, root, root for the home team,
If they don't win, it's a shame.
For it's one, two, three strikes, you're out,
At the old ball game.


 











 
GOD BLESS AMERICA
God Bless America
While the storm clouds gather far across the sea,
Let us swear allegiance to a land that's free,
Let us all be grateful for a land so fair,
As we raise our voices in a solemn prayer.
God Bless America,
Land that I love.
Stand beside her, and guide her
Through the night with a light from above.
From the mountains, to the prairies,
To the oceans, white with foam
God bless America, My home sweet home
God bless America, My home sweet home.

Saturday, April 2, 2011

El futuro del pasado Dodgertown, Vero Beach

En la primera etapa del SPtour/Florida 2011, en mi camino a Kissimmee (marzo 16) para el juego #3, tuve la oportunidad de entrar, de una manera que no violara algún aviso, al complejo de Vero Beach, el antiguo Dodgertown.  No encontré nada que identificara el anterior nombre y hasta dude de mi GPS.  Pase por alto unas instalaciones que parecían otra cosa: VERO BEACH SPORTS VILLAGE, supuse que era un complejo habitacional.  Pero no, me había pasado!   
Ahí está el Holmann Stadium y tenía que regresarme.  
Sin obstáculo alguno me estacione en las proximidades del edificio de oficinas, detras de los jardines, mientras veía varios autobuses de la organización de los Ontario Blue Jays; luego comprobe que habian un partido de entrenamiento entre equipos pero, sin publico.  Jugaban en el parque principal.  Inmediatamente subi unas escalinatas y ya estaba sobre las oficinas ejecutivas y una tranquilizante vista desde la parte detrás del jardín derecho, estuve disfrutando por varios minutos, estaba saboreando mis recuerdos de 15 años atrás (1997) un estadio que fue inaugurado en 1953.  Estaba haciendo un repaso de una epoca atras, de un tiempo que me gusto vivir y que forma parte de mi memoria.
Me gustaron ver que unas instalaciones que fueron diseñadas para dar a los equipos la oportunidad de entrenar, vivir y jugar juntos, en un mismo y agradable lugar, ahora después de que los Dodgers mudaran su campo de entrenamiento a Arizona en 2008, Las Ligas Menores de Beisbol este operando este reconocido complejo para darle una amplia oportunidad a atletas, equipos y organizaciones en la práctica del Beisbol.   Al continuar mi recorrido fantasma estuve viendo cajas de bateo y otras personas que entrenaban lanzando y bateando en las jaulas.  Cruce saludos en jovenes jugadores, los jugadores del futuro que tambien dejarian sus huellas marcadas donde muchos famosos han pasado.   
Incluso en el 1952,  los Dodgers venian de haber perdido la Serie Mundial de los Yankees, luego abrieron su nuevo estadio de entrenamiento primaveral en ese 1953 y tambien perdieron la Serie Mundial, tambien de los Yankees., en 6 partidos.
En el inicio del parque pasaron por ahi, Jackie Robinson, Duke Snider, Gil Hodges,  Roy Campanella, Pee wee Reese.  Incluso es el año que los Dodgers tuvieron un impresionante record ganador de 105 victorias.
Por cierto lo unico que encontre sobre Dodgertown, son su puertas en hierro con sus letras metalicas ademas de un recordatorio de que por ahi pasaron los Dodgers y estabamos en el historico Holmann.  La nostalgia me invadio y supuse el golpe que significo para la gente de aqui.  Pero, el negocio tiene que continuar y ahora tenemos que darle paso a otra responsabilidad fuera de los legendarios Dodgers.
Para mi memoria se queda ese gratificante recorrido donde nunca encontre a nadie que me preguntara nada,a demas de las pocas personas que estaban en sus alrededores.  











Esta experiencia vivida es parte de otro ciclo de visitas a los otros parques que escribieron la historia,  la de los Spring Training y la Grapefruit League de la MLB (mayor league baseball).  Otras recordatorios vendran al comenzar a asentarse los recuerdos de ese Road-Trip beisbolistico.

Thursday, March 31, 2011

Un Repaso desde Miami : SPtour/Florida 2011




D

espués de un exhausto viaje terrestre por La Florida, en primer lugar quiero dejar mis fuerte agradecimiento a las personas que siempre están conmigo, hasta en esta difícil prueba: un tour, o un “roadtrip” como dice mi hijo, por los campos de entrenamiento del béisbol de las Grandes Ligas.  Han sido más de 1,600 millas (más de 2,500 kilómetros) entre los días 15/29 de marzo, quince días efectivos en una faena agotadora pero, gratificante para quien le guste el béisbo superior.      
El 'baseball' es el pasatiempo nacional de los Estados Unidos, es parte de su historia y el mismo se teje con ella. De manera que ha sido la oportunidad de convivir en una parte del país, que durante un poco más de un mes aglutina a una diversidad de personas, incluyendo el norte del país y Canadá,  que vienen a estas localidades en cada invierno, utilizando  este deporte como recreación en su segundo hogar.  Es una valiosa oportunidad de verla, sentirla y convivir con ella, aunque sea en los restaurantes, en los parqueos y las gradas de un parque.  De manera que no solo es ver un juego, es ver a su gente y la diversidad de ella en una actividad que les apasiona.
Recorrer  las regiones Este, Central y Oeste de la península del Estado ha sido mi mejor oportunidad de re-encontrarme con mismo.  Es estar acompañado en la soledad del camino, sintiendo que tengo a mis hijos y esposa. Es sentir el apoyo de personas que tratan de conversar conmigo aun con las limitantes del idioma, en las gradas del parque.  Es ver la calidez  y su sonrisa, como la de una señora de Minnesota, de pelo completamente blanco, que me coloca una pequeña toalla blanca sobre mi cuello, al ver que me cubría constantemente del sol hiriente en las gradas bajas del estadio Port Charlotte.
Es sentir que estoy tocando la historia, la historia no solo del pasatiempo nacional de este país.  Es estar recorriendo desarrollos y proyectos que se han formado como parte de las ciudades, de los condados.  Es ademas recordar a grandes figuras que han recorrido todos estos campos de entrenamiento por mas de 90 años, en ferrocariles, buses, autos y aviones.  Figuras que han sido inmortalizadas en el Salon de la Fama y por las sociedades mismas de sus épocas en que  les ha tocado influenciar.   Es ademas entender un poco que sucede con el movimiento de los equipos que se han movido entre La Florida o se han mudado hasta el desierto mismo de Arizona.
             Estar completamente solo me lleva manejarme con mucha responsabilidad tanto en el volante, en mis coordinaciones  para las actividades a la que vine como las actuaciones mismas en general, hasta de lo que debo comer.   Estar todo ese tiempo sin tener una conversación en español con alguien por tantos días, sin poder comer como quisiera o simplemente dormir una siesta ya que siempre hay un juego que ver,  ha sido de verdad una dura tarea.  Ha sido gratificante ver como muchas personas sin hablar español  al ‘conversar’ conmigo exclaman alegría y me felicitan ser un fanático del beisbol, un deporte que los identifica como nación.  Le llama la atención que un dominicano  este acompañándolos en ver un partido y un recorrido así.  Pero también reconocen que nuestro país es de "pelota", algo que le confirmo al mostrarle el listado de sus equipos y encontrar a varios en el.
Después de toda la experiencia y de permanecer tanto tiempo solo en más de 20 ciudades,  he logrado algo más que ver estos juegos.  He sentido algo que no tenía anteriormente al salir.  He aprendido a valorar mucho mas lo que tengo y a quienes están conmigo en todos momentos.   Pero especialmente a mi esposa Miguelina, quien siempre ha estado pendiente de mí, sin importar los inventos que se me hayan ocurrido como este: celebrar mis 15 años de visitas a la Liga de la Toronja de las Grandes Ligas en la Florida (Vero Beach 1997), con un tour que abarcara los 15 equipos en los últimos 15 días del entrenamiento como si fuera un quinceañero.
 


Lo que no estoy seguro es que quiera volver a tener esa experiencia.  Lo pensaria mucho, aunque me guste  la aventura de este tipo.
Mis saludos desde la ciudad del sol, la ciudad poderosa del Estado : MIAMI, donde espero el Opening Day de los FLORIDA MARLINS, en el primer juego de su 19na temporada en su ultimo año jugando en un estadio que abandonan por uno nuevo y techado, ademas de nuevo nombre : MIAMI MARLINS
 

Monday, March 14, 2011

Pasando la pagina: VERO BEACH

Mi facebook no me dice nada.  No aparece alguien que pueda acompañarme en este viaje. El tobogán del país sigue su ritmo inconsistente después de meses de festividades con días de asuetos que no dejan que uno se integre por completo al trabajo.  Pues bien ya entra el esperado mes de marzo, por fin ambos líderes de la oposición firman o graban el “pato”, ya se dieron inicio a los juegos de los entrenamientos de primavera de las Grandes Ligas, de otra manera los 'spring training' o la Liga de la Toronja en Florida.   Este año del 2011, seria el numero 15 de mis experiencias en esta actividad, una historia que comenzó en el 1997, marcado por el inolvidable año para los floridanos, donde me incluyo por haber tenido la oportunidad de vivir, estudiar y tantas cosas más como disfrutar la Serie Mundial beisbol en el Estado del Sol ese mismo año.  Aparte de ver el nacimiento de las franquicias Florida Marlins (1993) con sede en Miami, junto a los Colorado Rookies, en Denver  y,  Tampa Bay Devil Rays (1998) a la Liga Americana, cuando se efectuó el switch de los Milwaukee Brewers que pasaron a la Liga Nacional junto a los creados Arizona Diamondbacks en Phoenix.  
Una mañana hermosa, de un tibio soleado de mediados de marzo de ese primer año (1997), tuve la oportunidad de estar en Dodgertown, un famoso complejo de entrenamiento de primavera en Vero Beach, localidad de Indian River County, en el Estado Florida.        Un lugar  que apostó en el tiempo a tener a los Dodgers y se fortaleció con el significado de su integración al beisbol mismo.      Desde antes de que los (Esquivadores)  Dodgers se mudaran de Brooklyn, se había dado inicio en 1948  a lo que hoy conocemos como los Entrenamientos de Primavera, la actividad que nació para aglutinar los equipos de grandes ligas en un lugar fuera de su sede,  en este lugar y en el Estado con sus primeros juegos.  Aunque es conocida por ser la sede de Piper Aircraft, fabricante de aviones y el mayor empleador del Condado, la mayor fama resulto principalmente por ser la sede de Los Angeles Dodgers  y su complejo: Dodgertown.
Estaba en compañía de dos de mis hermanos en un asiento azul de las gradas bajas derecha del Holman Stadium (4001 26th Street Vero Beach, Fl.), un estadio inaugurado en marzo de 1953 con capacidad para 6,500 personas.     Es to es el resultado de un propósito:  la de lograr que la gente respire béisbol.  Por eso tenemos un Complejo de fuerte atractivo visual al paisaje,  unas instalaciones  amigables' para disfrutar de un partido,  donde sus gradas presentan pocas filas y altura, logrando que el fanático este lo más cerca de sus jugadores.  Hay un acercamiento tan estrecho que  se logra una familiaridad increíble.   Esa experiencia no recuerdo haberla sentido en otro parque de béisbol.
El año anterior (1996)  los Atlanta Braves, con Smoltz, Maddux y finalmente con Glavine barrieron a los Dodgers en la Serie de Division por la Liga Nacional, en tres juegos.  Ahora estoy ante la presencia en el campo de juego con sus 5 premiados consecutivos Novatos  del Año: el primera base Eric Karros (1992), receptor Mike Piazza (1993), jardinero  Raul Mondesí (1994), el lanzador Hideo Nomo (1995) y el jardinero Todd  Hollandsworth (1996).    Lo extraño es que el cuadro de lanzadores abridores lo componen Nomo (de Japón), Ismael Valdez (de Mexico),  el coreano Chan Ho Park, y en la posiciones 4 y 5 los dominicanos Pedro Astacio y Ramon Martinez, el cual estaba en su decima temporada con los Dodgers.   Un detalle en particular es que sería el primer año que no tendríamos al recién retirado manager (1996) Tom LaSorda, después de sus 22 años al frente de los Dodgers.
Después de 61 años  y varios intentos por mantener a los Dodgers en Dodgertown / Vero Beach, una  ciudad de ambiente desertico en Arizona, Glendale les ofrece una atractiva propuesta para la mudanza del equipo y, no es hasta 2008 cuando los Dodgers abandonan Vero Beach, por  Camelback Ranch, un complejo de más de 500 mil metros cuadrados para 12 campos de juegos completos y 3 medios campos, y muchas otras facilidades.
Camelback Ranch, Glendale, Arizona
Hoy Vero Beach no lo mismo.  Paso el tiempo, su clima seguirá siendo semi-tropical, sus playas deseadas por los deportistas, su ambiente cosmopolita y cultural de su ciudad seguirá adelante apoyando su leal atractivo.   Se cerraron más de 60 años de historia ese marzo 18, en su último juego de los Dodgers.  
Otros vendrán y tiraremos abajo algo.  Ahora en esta localidad  se están comenzando a olvidarse de parte de su historia: DODGERS Baseball Club 1948 -2008 .   Y, con más razón,  ya que en  noviembre del 2008 la ciudad de Los Angeles en el momento del aniversario 50 de los Dodgers en la ciudad, renombraron el área alrededor del Dodger Stadium como Dodgertown. 
Suponía que  este nombre  era más importante que eso : 2 kilómetros cuadrados alrededor de un estadio,  hasta con su asignado 'zip code' 90090 (numero de código postal) , que se parece al numero de uniforme que utilizo Manny Ramirez por solo 223 juegos en una temporada y dos partes entre 2008-2010.  
Aunque este nuevo Dodgertown vino tres meses después del famoso y ya desaparecido Mannywood; en mi mente y en la de muchos amantes del béisbol  no desaparecerá el verdadero Dodgertown, el de Vero Beach, Florida.
Al final de la década de los 50s, Walter O’Malley, antiguo propietario de los Dodgers, decidió mudar el equipo de Brooklyn al sur de California.  La familia O’Malley mantuvo la propiedad de la franquicia hasta la venta el 19 de marzo de 1998.  El australiano Rupert Murdoch compró  Los Angeles Dodgers de Peter O'Malley supuestamente por 311 millones de dólares.   Éste fue el precio más alto nunca pagado por un equipo deportivo de los Estados Unidos.   Frank McCourt fue el cuarto propietario del conjunto angelino después de adquirir la titularidad de la entidad de manos de News Corp, compañía del magnate Rupert Murdoch, cuando los Dodgers pasaban por una difícil situación financiera.   Después de sacudir el mundo del béisbol, cuando compró la franquicia de béisbol de pasado familiar en los Estados Unidos, Rupert Murdoch, vendió los Dodgers de Los Angeles por $ US430 millones de dólares.

The WORLD SERIES 2016

T he WORLD SERIES, la conocida Serie Mundial son dos palabras que trata de globalizar un evento, que sin identificarlo ya tiene el sello ...